
a todos
nos duele
estar tan llenos de vacío
tan perdidos en una ruta marcada
tan hechos a golpe de cielo y tierra
tan petrificados en el movimiento continuo
pero puede que, aun más,
nos doliera no perdernos
no tener la oportunidad de vibrar
en los pies del firmamento
y sentir su látigo azul eléctrico
en los huesos
puede que duela menos
no poder alcanzarlo
y tener que imaginarlo,
ser bendecidos con soñar
eternamente su tacto
puede que sea esto lo que nos otorgue sentido,
el deseo común
de que una mano nueva
irrumpa entre las páginas
acaricie las palabras
se las lleve de golpe
las derrumbe y las moldee a su antojo
puede que todos
anhelemos sentir
que un pedazo de infinito
nos atraviesa
y puede que por eso,
dentro de esta lejanía inventada,
estratégicamente edificada
que la vida se ha empeñado en tatuarnos
con kilómetros, nombres, cuerpos, finales, comienzos, distancias,
el vaivén sea un único movimiento, una danza
que se extiende de labio a labio, de alma en alma,
puede que tengamos el deber
de romper el maldito pedazo de piel que cubre el mundo,
de dejarnos ser en lo absurdo,
puede que a ninguno
nos baste ser mortales
y puede que podamos
hacer algo MÁS GRANDE
porque puede que sea
profundamente hermoso y necesario
viajar hasta que se apaguen ¨las luces¨
viajar hasta que el pecho se abrase de arte
desconocerse para poder inventarse
dejarse gatear con los pies en el cielo
y los mapas en el aire
porque puede que sea
profundamente hermoso y necesario
correr volar huir buscar extinguirse
poco a poco como un fósforo
poco a poco para siempre
hacia ninguna parte
arder en el arte
rozar la llama mortal eternamente
con un sitio reservado
como turista
permanente.