lunes, 22 de abril de 2013

Matar los ángeles.


Si me miras ahora
rasgando una a una las letras de mis ojos,
si con las yemas de los dedos 
escribes en mi cuerpo
que no te importaría quedarte,
que quieres quedarte,
si confiesas que mis labios
son una buena cuna en la que mecer tus días,
al igual que yo confieso ahora
que si me tocas creo en los milagros
y creo que estar viva
es uno de ellos.
Matemos los ángeles
que quiero construir
un nuevo cielo,
que quiero estrenar
mis alas...

domingo, 7 de abril de 2013

Juego de pronombres.




La sal que no se derrama sobre la mesa.
La sal que se derrama sobre la piel.

Las chicas que buscan su paraíso 
en los bares de siempre,
entre páginas vírgenes
o bajo las sábanas.
La música apretándoles la garganta,
los pezones que se marcan
pidiendo voz por debajo de la camisa.

Solo el temblor
las saciará.

Permanecer.
Llegar al fondo.

Son cientos.
Son solo una.
Quieren ser Ella.
Quieren ser el Tú.

Que no te rocen,
que nada se deslice en ti.
A ti 
que te destruyan.

domingo, 31 de marzo de 2013

Abril.




Eh, mira 
cómo se va acurrucando el sol
en nuestra piel.
El azul se extiende 
aunque 
un blanco resplandor tiembla dentro.

La multitud enquista su alma
en las calles.
Las canciones se agitan nerviosas.
Las esperanzas venenosas
caen alrededor. 
El día se tambalea
porque no le bastan 24 horas,
no es suficiente con dos ojos,
una boca, un nombre
o cientos de deseos
punzándonos la sien.

Estamos aprendiendo a amar
el Ahora.

Cambiamos las salidas
por las entradas de emergencia.
Digamos que nuestros corazones
son como la M-30.

Eh, mira aquí.
Aquí, aquí, 
no me refiero
a este punto del mapa, 
no exactamente,
no puedo señalarlo con los dedos.

Aquí, aquí dentro.
Imagina que todo esto dura para siempre
y no nos da miedo.
Imagina que todo esto
significa 
que estamos llegando
a casa. 



domingo, 3 de marzo de 2013

Que la luz ponga los pies sobre mí (y acelere).






Tengo la boca llena de huracanes.
Cerca de mí, lejos de todo
y de nadie.

La súplica de un corazón desnudo
esperando que lo abrasen.
Fuego, más fuego, fuego
y
que la luz ponga los pies
sobre mí
y acelere.

Extensión infinita
ante los ojos, bajo la piel.
Fuego incendiando los límites,
fuego sobre el horizonte de las palabras,
fuego iluminando la piel callada,
fuego, más fuego, fuego
y deseo.

Y deseo tanto y tan fuerte
que duele,
y duele tanto 
el deseo
y es tan gigante y tan puntiagudo
y tan azul cielo
que a veces creo 
que soy feliz.

Que la luz arrastre hacia mí
el pedazo de mundo que lleva mi nombre.
Que la luz me arrastre
hacia algún lugar,
que azote la carne dorada de lo aún por suceder,
que la luz me apriete el caos
y me espere cada noche, entre las sábanas,
que la luz me abrace
y me lleve de regreso a casa
cuando ya ningún bar 
sea capaz
de darme cobijo.

Que la luz me lleve
hacia cualquier parte,
pero que sea contigo.


martes, 5 de febrero de 2013

y olía a Poesía, recién hecha.





Poesía es todo lo que se mueve. El resto es prosa.  Nicanor Parra 
                                                                                                                                             

Ración completa de Perfopoesía Sucia. Gracias a toda la gente preciosa que me acompañó desde 'dentro', a los que fueron a verme y escucharon en silencio, a mis amigos/as y a los desconocidos/as,  a los que sonrieron y me dirigieron miradas cómplices. Gracias por darle vida conmigo a ese 4 de enero. 



Allí donde solíamos escapar




Falling slowly





De aquí puedes comer



poema + domingo astromántico




poesía + música con Débora Calvente





miércoles, 30 de enero de 2013

Somos frágiles, hay una canción que lo repite...



Y así van cayendo pedacitos de Perfopoesía Sucia. Para empezar:




lunes, 28 de enero de 2013

vaya manera tan estúpida y tan necesaria...


óxido.

vaya manera tan estúpida 
y tan necesaria 
de amar 
la libertad que descansa
en el fondo del vacío.

y entonces
qué y quién…

sentir es aceptar
que no tenga sentido.

desordenar, romper,
ponerse de puntillas en el borde
de algún silencio,
raspar la habitación vacía
buscando cielo.

la serpiente persigue
tus piernas infinitas.

algunas lenguas
santificarán tus heridas.

ahora te mira
desde su avión de papel,
te mira.

cebolla y sangre.
y cubos de basura.

y después estarás
solo tú
y después...

sentir es aceptar que, 
probablemente, 
no tendrá sentido.

un puño de luz, 
un golpe seco
remueve tus vísceras.
hacía tiempo que
nada y que nadie…

pones la palma de la mano
justo encima,
rebañas los restos. 

estás preparada 
para una nueva fuga
de libélulas azules.

vaya manera 
tan estúpida 
y tan necesaria...


jueves, 10 de enero de 2013

Tú, 22 años.





Azul.
Sujetabas mi mano
porque era pequeña y la vida
me quedaba demasiado grande.
No sé explicar mis 22 años
si no es contigo cosida
a cada recuerdo cotidiano:
desayunar, poner la mesa,
sentarme en el sillón,
lavarme los dientes,
entrar y salir de casa
o escucharte decir, cada noche,
¿qué ponen hoy en la tele?
Sujetabas mi mano,
me acompañabas al colegio
en el asiento de atrás del coche
y, por aquel entonces,
yo no sabía qué significaba
desaparecer.
Tampoco lo sé ahora.
No sé aceptar la lejanía
de alguien que siempre va a estar cerca.
Lo que amamos nadie debería
arrancarlo nunca de nuestro lado
mientras estemos jugando
a esto de existir.


Blanco.
Olor a hospital.

Suelos que pisan fantasmas.

Habitaciones prestadas.

Cuerpos de paso.

La calefacción no basta,
todo es extremadamente frío.
Me cruzo con él en el pasillo
y pienso que es demasiado joven
para mirarme con tanta tristeza.

Ella ya no es ella,
no puede mirarme.

Los colmillos de la vida 
arden
en una habitación de paso.


Gris.
Hace mucho frío fuera de la habitación.

Me meto las manos en el corazón y
tampoco encuentro calor ahí dentro.

Los versos de hojalata van rodeando mi nuca.

Todo se ha parado en esta intersección.

Junto los pies, aprieto los labios,
me siento en la acera.

Todos son ajenos a todo.
Todos somos
nadie más.
Todo sigue, paso a paso.

Este sol me da asco.


Morado.
Se va mientras algo está naciendo.
Como si algo demasiado grande buscara su hueco.

Se tocan los días más felices 
y más tristes de mi vida:
Un llanto en la espalda de la oscuridad
y otro en el vientre de la luz.

Me siento pequeña y torpe
por no haberte enseñado a tiempo
lo que he podido llegar a ser
cuando estabas conmigo.


Negro y marrón.
Tengo dos colores 
extendiéndose sobre mí.
Negro.
Marrón.
Tengo un sonido:
una puerta que se cierra.
Y otra.

Una puerta se cerraba 
y ni siquiera estabas ahí
para poder mirarte por última vez
mientras te marchabas
no sé
sintiendo qué
o llegando hacia dónde.
Te marchabas rápido, desnuda,
con las alas aberiéndose en el estómago.

La puerta se cerró.
Primero negro
y luego marrón.
Tú te expandías
sobre todo.


Azul oscuro.
Ya no sujetas mi mano.

Sujetas mi alma
porque vuelvo a sentirme pequeña 
y la vida se me queda demasiado grande.

La puerta se cerró
pero
aún me pregunto
si esa era una forma de ver
cómo te marchabas

o cómo te quedabas, 
definitivamente,
para siempre.



miércoles, 2 de enero de 2013

Ensúciate.




Para mí la poesía es más que poesía. Es una manera de vivir, de sentir que me salvo de mí misma y de todo. Es algo que necesito para ser yo. A veces creo que estoy hecha de carne, huesos y versos.

Este viernes voy a dar a luz a mi Perfopoesía Sucia. Me siento aún con más suerte sabiendo toda la gente tan preciosa que me va a ayudar a construir este universo que me ilusiona tanto.  Os cuento:

"Supone amar la poesía que se eleva y sobrepasa el papel, la poesía que se clava, que engancha, que estremece, que hace vibrar, que hace sentir, que araña y seduce y grita y acaricia y tiembla, crear un espacio de poesía que es más que poesía. Buscar la luz desde la sombra, beber los versos que se quedan pegados de la barra de un bar, limpiar los desencuentros, afianzar la búsqueda.


No es un recital de poesía al uso, no voy a coger un folio lleno de palabras para limitarme a ir desmenuzando lo que dejé escrito. 
 Habrá versos, acordes, huracanes, silencios a gritos, música, rescates, sombras, susurros, canciones, voces y miradas y cuerpos que se mezclan y se comparten sin siquiera tocarse.
A la poesía le acompañarán músicos que le darán cuerpo y luz a mis palabras, y otras voces que se desordenarán junto a la mía.
Habrá poesía con música, y música y poesía a secas, para comer en crudo. No solo vas a escucharnos, vas a sentir con nosotros".


Quiero que todo el que vaya se sienta parte del poema, que se introduzca dentro de él y pueda olerlo, tocarlo, saborearlo... Quiero ensuciar Málaga de poesía durante un ratito. Y quiero que esto sea solo el inicio


lunes, 17 de diciembre de 2012

Tríptico temporal.




Suena la sirena.
No sabía quién era.
En Ella
un desgarro. 
Desliza lentamente sus dedos por el recuerdo. 
El pasillo era infinito –lo sigue siendo–. 
Suena la sirena en todo el colegio.
El sol calienta la arena, los sillines inválidos del columpio, las ventanas de la última planta desde las que se veía el mar y soñaba con llegar a cualquier sitio que estuviera lejos, muy lejos.
Los ecos azulados de su voz aún continúan en esa explanada vacía donde explotó el futuro, donde dio su primer paso hacia el horizonte, donde se encontró de bruces con la vida, donde se manchó el babero tantas veces con zumo de piña.


Suena la sirena del colegio.
No sabe quién es.
Y en Ella
un desgarro.
Sigue siendo pequeñita en un cuerpo algo cambiado.
"Deja de soñar, deja de sentir demasiado". (Intentaron que aprendiera a hacerlo, pero no lo lograron.)
Desde entonces ha amado. Busca.
Le aterra imaginar todos esos lugares adonde no llegará nunca.
Se masturba el alma con las yemas de los poemas, con la lengua caliente de la página plagada de versos. 
Una planta carnívora reposa sobre su pubis. 
Las estrellas se golpean unas contra otras en sus muslos, la luz busca su eje, las manos resplandecientes no alcanzan a tocar el corazón de la herida, la cicatriz clandestina.
Olor a estrella quemada.


No sabe quién será.
En Ella
un desgarro.
Haber amado. 
Haber amado tanto
a todos y a todo y a nadie.
Amar hasta los huesos, amar los espacios vacíos.
Peinarse una y otra vez las alas.
Haber amado, haber amado tanto...
Y seguir buscando.



sábado, 8 de diciembre de 2012

Espejo sin cristal.




Hace un rato me he vaciado de poemas. Tuve que meterme los dedos hasta el alma
para limpiarla. Y ahora, de nuevo, mírame… se reproducen, se van multiplicando cada vez que siento que tu sombra se acurruca junto a la mía, cada vez que la distancia nos va apretando cada articulación, una a una,  nos deshacemos, y ahora, justo ahora emergen, de nuevo, me arden los poemas debajo de la lengua. 
Ahora sé que hay besos que se enmarcan en un papel en blanco.  
Ahora siento un escalofrío al recordar que me abrazaste, desnudos de tinta. Que me abrazaste, en pasado.
Y yo destruyo. En presente. 

Solo puedo ir alejándome  (de todo lo que no me acerque a ti), me alejo, cada vez más, y más… me aproximo al ruido. Aquí solo hay ruido.
Se han ido sucediendo rápido, ahora lo sé, los sentimientos se fueron escondiendo en los bolsillos para resguardarse del frío. Y me alejo cada vez más, más, más, MÁS. 

Te toca a ti: Dices adiós sin decir nada. Vas arrancándome el carmín poco a poco, le das unos cuantos sorbos a mi corazón y apagas las luces
para después no tener que recordar cómo te estoy mirando ahora, mientras me alejo cada vez MÁS y MÁS y MÁS, mientras tratas de sentir cada vez menos.

Si estoy aquí parada, justo en mitad de este sueño torpe que nos ha nacido alrededor, que ha mamado de nuestras vidas, si estoy aquí, aunque no tenga sentido, es porque necesito que no seamos nosotros mismos, escúchame, necesito darle tregua a la conciencia de este tú y este yo, y ser nada, ser dos desconocidos que trazan un inicio, que se van acercando cada vez MÁS, MÁS, MÁS.



lunes, 26 de noviembre de 2012

Marilyn, esa muñequita de ojos tristes.



Este fin de semana tuve mi momento Lluvia de estrellas particular, dentro de ese "domingo de cine" que tuvimos en La Rebotica. Por unos minutos, me sentí un poco Marilyn Monroe. Algo así:



sábado, 17 de noviembre de 2012

Crónica de la humedad.




Huele a mojado en la calle.
Por el tubo de escape
 se cuelan algunas imágenes.

Tú 
siempre te fuiste demasiado pronto,
o yo
siempre llegué demasiado tarde.

Nunca tengo palabras para decir lo que necesito decir.
Nunca tengo palabras para escribir lo más importante.

(¿alguien puede bajar el volumen?)

La cuestión es que
sé cómo acabará todo.
Hablamos de una foto
fragmentada en mil partes.

(por favor, ¿alguien puede bajar el volumen?)

La cuestión, como decía,
es que lo acepto.
Supongo que hay que seguir creyendo,
palpando esqueletos de canciones,
conociendo a gente que nunca conoces,
amontonando versos quemados, susurros,
promesas de bar y cerveza,
aceptando llegar a lugares
donde nadie nos espera.

(¿alguien puede decirme dónde estoy?)

.

martes, 6 de noviembre de 2012

El Hogar.

Esta vez no lo escribo. Lo "recito".


*Te lo dedico a ti, Blue, que entenderás estas palabras mejor que nadie. Porque buscamos El Hogar. Porque sé que tú también quieres llegar a casa.




jueves, 1 de noviembre de 2012

Abre paréntesis.


El agua. 

Beber la luz y la oscuridad hasta la última gota.

El calor.

Tragar deprisa, engullir el escenario vacío,
humo y soledad entre una maraña de cuerpos.

Verso artificial, euforia, espejismo,
mecanismos de salvación.

Resbalar.

Mejillas, roces, regreso,
punto muerto, cambio de marcha,
llaves, sábanas,
desierto.

El agua caliente resbalándose por la piel.