¿Y si decido
quedarme?
El magma se contiene
en las entrañas del volcán.
¿Qué rima contigo?
Algo que no soy
es mucho más
que todo lo que soy ahora.
¿Sabe alguien que estás aquí?
Algo respira
entre nosotros.
¿Qué
nombro
exactamente
cuando te nombro?
¿Qué
parte
de ti
le pertenece a mi boca?
Me desdibujo.
Quiero ser
lo que aún no ha sido,
lo que ha de venir.
Quiero dejar
de sentirme culpable
por sentir.
Una vez más
yo me follo esta oscuridad.
Esta estúpida distancia de seguridad,
este miedo a amar
mucho
o no amar
lo suficiente.
¿Qué sucede cuando llegas a casa?
¿Qué sucede entonces?
Esta acumulación de semáforos
y pasos de cebra,
esta alarma a deshora,
esta realidad
que no nos hace justicia.
A lo mejor estás ahí, encima de la mesa
sin mantel ni cubiertos,
en carne viva,
como si te hubieran cazado, una vez
y otra, cada día,
y te mueves, y aún respiras,
y se repiten los cuerpos que te miran,
y solo te rozan,
solo
te rozan,
solo
te
r o z
an.
Eh, que me escupan
de una vez por todas
algo auténtico,
que me escupan las llamas,
que me traspasen.
Qué culpa tendré yo
si todo lo que siento juega
a piedra, papel o tijera.
Estas ganas
de no estar cerca
ni lejos, de no usar adjetivos
ni adverbios.
Estas ganas,
estas monstruosas ganas
de estar
d
e
n
t
r
o
.