viernes, 30 de marzo de 2012

¨tierra de nadie.


ya no sabe qué escribir

sobre qué, sobre quién,
para qué, para quién,

ya no sabe cómo escribir

tiene un huracán
en el borde de los labios,
escupe cielos,
escupe luces de escenario

ya no sabe hacia dónde apuntar,

no sabe dónde quedarse,

quizá en ninguna parte,

tiene la huida 
clavada en la nuca,

pisa una tierra que no es la suya,
que es 
de nadie.

jueves, 16 de febrero de 2012

00:00


también tú
me hablas de madrugadas,
hablas de silencios,

            con silencios,

me hablas de una historia
que cuentas creyendo
que es la tuya,
deseando que sea
realmente tuya,
algún día,

también tú esperas
encontrar una frase,
una canción,
unos ojos
que permanezcan,
que te definan,

también tú esperas
que ese alguien

que hay o que habrá

sepa leer
sobre tus labios cerrados,

también tú
hablas sin poder decir

nada,

todo 
lo que de verdad quisieras,
vives sin alcanzar tu vida,
crees amar,
quieres amar,

también tú
esperas,

-puede que no a mí-

-puede que no a mí-

-puede que no a mí-


tú también
esperas
y tienes miedo.


jueves, 9 de febrero de 2012

febrero



y llega febrero
con el frío en los bolsillos

llega el presente
sin condiciones ni condicionales
sin más conjugaciones que el ahora

llegan 
esos breves momentos
en los que somos
inmortales.

jueves, 26 de enero de 2012

llamémoslo aquí y ahora.





esa luz que perseguimos
y añoramos
cada día de nuestras vidas

esa que tanto nos libera

esa que tanto nos duele

no sé cómo llegar
y créeme:
no quiero
créeme cuando te digo
que simplemente
lo necesito

esa luz que nos destruye
y sin embargo añoramos
cada día de nuestras vidas

cada
día
de
nuestras
v
i
d
a
s


.

miércoles, 18 de enero de 2012

redefiniendo los puntos cardinales.






siempre estoy a punto de marcharme,
no sé con quién ni hacia dónde,
nunca me ha importado.

nunca me había importado...

puede que crecer sea solo
aceptar el movimiento,
la interrogación abierta,
el viaje sin destino,
el laberinto de la búsqueda,

ya sabes, crecer y
tener un carnet de identidad
con fecha y lugar de nacimiento,
describir la realidad con números y letras,
con metáforas a ratos,
acumular experiencias y vidas que escuchen
desde el principio tu historia,

crecer 
y tener nombre y apellidos,
cuenta bancaria, comida favorita,
lugar de domicilio,
matrícula de coche,
un regalo de reyes que nunca recibiste,
un libro preferido, una película,
uns cuantas manías y sueños,
silencios de más y dinero de menos,

un primer amor, un primer beso,
un primer polvo, una última borrachera,
un accidente, una cicatriz, 
un beso pendiente, un viaje,
unas cuantas fracturas de corazón,

tener fotografías, fechas,
souvenirs, títulos, tarjetas,
facturas, anécdotas,
palabras, imágenes,
bocas, pieles, miradas
que te definen
y te recuerdan qué ha sido de ti
hasta ahora,


y sin embargo tú
tienes la sensación de que
aún no sabes quién eres,
y no sabes qué hacer
con todo eso, 
¿para qué servirá
todo eso?
si te preguntas
qué hay detrás de esos ojos
que te miran desde el espejo
y día a día te interrogan:

"eh, tú, 
¿a qué demonios 
estás esperando?"

siempre estoy a punto de marcharme,
no sé con quién ni hacia dónde,
nunca me ha importado.

"eh, tú, 
¿a qué demonios  
estás esperando?"

nunca me había importado...








domingo, 8 de enero de 2012

habrá que apagar las luces.





supongo que ahora es cuando
se cierran las bocas, las puertas,
los sueños, las piernas,

pero aquí
eso siempre da igual, no importa
que sea domingo,
que hayan vuelto
a arrancarme la poesía
sin pedir permiso.

estoy acurrucada
hundiendo mi fragilidad
en la misma esquina
del sillón de siempre,
buscando el aire más allá
de esas cuatro paredes,

estoy agachada
sintiendo la hierba bajo mis manos,
vomitando gritos, temblores, miedo,
luces que se estrellan contra el suelo,
estoy mojándome los dedos
con la humedad de la noche,
mojándome los ojos
con la humedadad de dentro,
empañando la luna,
las manos, el rostro bañado
de ríos negros,
hundiendo la cabeza
entre mis brazos,
hundiendo los sentimientos
en espacios vacíos,

nadie sabe nada
de todo esto,
nadie sabe cuánto demonios duele
todo esto,

nadie me situaría aquí,
ahora,
agachada con un poema
que se agita nervioso
en la boca del estómago,
agachada en mitad del césped,
del mundo, del corazón,

nadie sabe cuánto duele,
y no importa,
habrá que dejar de sentir
por un rato,

supongo que ya es hora
de apagar 
las luces.


martes, 3 de enero de 2012

romper las 3 palabras: reloj, calendario y silencio.





no sé qué hago aquí, 
sacudiéndome por dentro,
persiguiendo una razón
capaz de arrancarme 
este aguijón de todo y de nada,
no sé qué hago aquí
cuando la luz aplasta
cualquier palabra diminuta y azul

debería alguien educar mis silencios
porque quise decir tanto,
tan urgente e importante,
tan eléctrico y voraz,
y finalmente acabé
diciendo nada

pero tú lo sabías
quizás sabías
todo lo que no podía decir,
quizás supiste
que regresaría, una vez más,
con el alma en los bolsillos
y sobre los labios el brillo
de algún segundo mal pronunciado,
sabías que huiría
hacia la página en blanco

no sé qué hago aquí,
que me dejen descubrir
qué es esto,
yo que solo supe hacer 
unos cuantos movimientos
previsibles, inertes, automáticos,

yo que tengo miedo a destruirlo todo
y entonces solo
acierto a huir,
saco las llaves y avanzo,
un pie tras otro,
subiendo un escalón más
hacia abajo,
y entre las sombras
no entiendo qué es eso
que sigue brillando,


yo que cierro la puerta
cuando solo querría
parar el mundo entre tus brazos,
perdóname este maldito
t i c, t a c,


que tengan piedad los calendarios, 
que se siga deslizando 
alguno de esos versos torpes
que quise escribirte en la nuca
mientras te alejabas,


t i c, t a c,
algún día traicionaré el vocabulario,
le daré un golpecito al reloj
cuando se me atasque la realidad
y parpadee buscándote
en cualquier tiempo verbal


t i c, t a c,
no sé, 
y aunque tú no lo sepas,
buscaré de manera recurrente
el oxígeno en un recuerdo,


t  i  c -
tac,
solo sé
que un día empezaste a ser
una medida de tiempo,
y solo ahora sé, 
solo sé,
que nunca vas a dejar
de ser
e t e r n o .



martes, 27 de diciembre de 2011

¨no hablemos de salvarnos: hagámoslo.

cualquier noche de estas,
cualquiera,
cualquiera de estas noches
azules y mortales
el mundo explotará
entre tu cuerpo y el mío

y créeme, entonces
tendremos la oportunidad
de crear
con esas cenizas
un mundo propio,
una noche más infinita, más azul,
basta con que digamos
un par de palabras,
o mejor aún,
que nos las arranquemos todas,
que digamos
nada,

y será cualquiera,
cualquier noche de estas,
de estas noches azules,
será cualquiera,


cualquier noche de estas
vamos a salvarnos,
cualquier noche de estas
la salvación explotará
entre tu cuerpo y el mío.



lunes, 12 de diciembre de 2011

instrucciones de desuso.



c'est tout
dijimos
con la página en blanco
chorreando por las comisuras de la boca.

estamos suspendidos
sobre ese eterno segundo 
que jamás existió.

(ya he estado aquí antes,
sé de lo que hablo)

conozco cada movimiento hueco y vacío,
la mecánica espera,
la respuesta seca en cada silencio.
no necesito seguir fingiendo,
me pongo de rodillas para lamer
la luz derramada y sus restos.


(ya te he dicho que conozco todo esto)

debería alguien demostrarme
que la vida es algo más
que esta silueta entrecortada
moviéndose entre mis manos.

pero
apártate, no hace falta que me guíes,
conozco de memoria el camino 
hasta la puerta de salida.
sé de sobra que
aquí dentro
ya no queda nada.

jueves, 8 de diciembre de 2011

alas de mosca.



blanco y tungsteno.
recorre un frío pasillo,
una eterna línea recta
hecha de espirales.

nunca hay mucha diferencia.
la luz de hospital le alumbra la piel
de sus 21 años
y en sus ojos
también hay luz


pero también es artificial
-aquí tampoco tienen cura
para ti, aquí tampoco,
sigue buscando-.

la habitación 605 se cierra,
da igual si es de noche o de día
nunca hay mucha diferencia.

nuevas agujas
en las mismas semanas
de días sin resurrección.
un silencio seco 
duerme sobre el mostrador
-aquí tampoco, para ti 
no hay nada,
aquí tampoco-.
las moscas se chocan 
contra el cristal de la sala de espera.

se duerme sin beso de buenas noches
y cierra los ojos,
dicen que mañana
será otro día
-aunque amanezca sin alas-.

cierra los ojos
deseando que mañana
sea otro día.

martes, 6 de diciembre de 2011


arráncame el reloj, la ropa, la piel, 
la cordura, la espera, el miedo,
empieza por arrancarme 
todo lo que no tengo

se me hace tarde, de nuevo, 
tan solo quedan
tus ojos frente a los míos,
y estas terribles ganas de salvar el mundo
desde tu boca,
desde dentro
de ti

tan solo queda
un fósforo que se quema entre los dedos
dentro de esa Ciudad que está dentro de esta,
esa ciudad que aún nadie ha descubierto,
esa Ciudad
nuestra

tan solo queda 
un poema que se te ha clavado dentro,
te miro y lo veo,
si me dejas te lo extirpo por completo día día,
poco a poco,
con los labios, con el alma, con los dedos,
puede que todos los versos
estén en ti

puede que el poema perfecto
tan solo pueda escribirse
entre dos cuerpos.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

allí está ella.



(tres)

A veces queda una luz encendida en toda la ciudad. 
Una muñeca rota en el suelo, una gota de lluvia sobre el dedo anular, 
un carrusel encima de la libreta, un mapa del mundo hecho para dibujar,
un círculo polar en la distancia que nos separa,
una palabra que quiere subirse al avión, 
un billete de ida perdido en algún cajón,
un 'buenas madrugadas y adiós', 
de nuevo, apuntando
hacia el corazón.


A veces queda ella. En mitad de nada, dentro de nadie.
Se afilan los versos. Las palabras tienen sangre.


Queda ella y arrastra bajo la piel
un escenario gigantesco.
Abre el telón y recita su texto:
'Cierra los ojos y grita, grita, grita, grita, 
solo me da miedo el silencio, tengo miedo a que sigas callando,
que te anudes los labios a ese cielo que no alcanzo,
grita, dame alas, grita, haz que explote todo
si todo 
está a punto de acabar, 
grita, grita, grita.
¿A qué demonios estás esperando?
Grita, haz tuyas las vocales, las sílabas que arden,
los puntos finales, la tinta azul,
grita de una vez, deja de contener
todo este aire, grita y haz que esto
pertenezca a alguien, grita, grita,
grítame y préndele fuego al papel".

(dos)

Se cierra el telón y la vida
sigue recitando su historia:


Recogen los vasos sucios, se amontonan las canciones,
 los deseos y las noches sobre la barra del bar, 
se amontonan las voces que dicen "hay que cerrar"
 y ella agarra las palabras, el bolso, la esperanza,
ella le da un portazo a algún sueño y se vuelva a largar,
entonces se mueve con prisas
entre algún tipo de huracán, se mueve entre una voraz lucha de vidas y labios que se buscan,
allí en mitad de nada, en el centro de nadie, 


allí está ella mientras todos bailan, quizás él la mira, quizás él la observa y ella se da cuenta, 
pero de nada sirve, piensa, nada de eso importa 
si  alguna estrella abre las piernas y entonces y de repente la luz se aleja, 
siempre brilla más lo que parece estar menos cerca, 
si pudiera decirle:
 'eh, arráncale la falda a esta sombra y fóllate mi tristeza,
ya ves, solo ahora sé que nos brillaba el caos, la lejanía dentro de una misma habitación,
 los kilómetros entre tu voz y mi voz, el último trago de una copa 
que retrasé para detener el tiempo entre tú y yo'

(uno)

pero 'larguémonos ya' decían las agujas del reloj, 
y se repite ese momento, esa hora en la que se sacan las llaves, las entrañas 
y se vomita el alma sobre el asfalto, 
y reaparece ese silencio, y se aprietan los recuerdos, la piel fría del otoño, el dedo meñique buscando tus dedos,
reaparece la distancia, el charco de palabras, 


y se van,
aunque ella no quiera marcharse y solo piense en volver atrás,
aunque conduzca por las mismas calles y todo resulte conocido,
los mismos carriles que se inundan de rimel corrido, las mismas farolas que se convierten en ojos, y lo mancha todo, todo, 
cambia de marcha 
y vuelve a mancharlo todo, todo, 
todo se mancha con carmín rojo, 


se va, se va hacia el borde de otra madrugada, se va con la voz interior que siempre preguntaba "¿estamos llegando ya a casa?", 
se va con el latido frío y silencioso que creía haber encontrado en tus ojos un atajo hacia alguna parte, una puerta de llegada... 
y que aún no sabe si se equivocaba. 

( )
CERO.

Llega a casa.
Y entonces enciende la última luz artificial 
de toda esta puta
y hermosa ciudad.
Allí está ella, 
de nuevo.







lunes, 14 de noviembre de 2011

¿quién habla de poesía?

léelo de forma distinta:





lunes, 24 de octubre de 2011

no dejes de mirarme, extraña criatura.





3, 
2,
1,
estoy aquí.


puedo sentir el aplauso
mientras se prende la vida ahí fuera,
mientras vuelven a acorralarnos
los silencios, las rutinas, los amaneceres,



3, 
2,
1,

estás aquí, puedo sentir
tus ojos sobre mí, extraña criatura
y sólo sé que no quiero
que dejes de mirarme,


aguardo
el ardiente milagro
abriéndose entre los días,
extraña criatura...

hay algo en ti
de gestos conocidos, 
de manías,
de explosión
repentina,


no dejes de mirarme,
extraña criatura...

seas quien seas 
y sea lo que sea esto,
puede saltar hasta aquí,
que venga y nos arranque
de todo lo que somos, 
que nos arranque de nosotros,
sobra todo, 
el miedo, el exceso
de realidad,
es el momento
de darnos movimiento,
de escapar hacia la luz,


quiero nuevas eternidades,
tendré nuevas formas
si tus ojos moldean,
por pequeño que sea,
algún pedazo de mi mundo.


si tus ojos se quedan
puede que lo entienda,
y puede que, ojalá,
este vez no me equivoque,


mírame, no dejes de mirarme,
aguardo 
algún tipo de milagro
en ti,

extraña criatura.






(estoy muy perdida de los blogs, tengo muchas lecturas pendientes! un abrazo y mil gracias a todos los que sigáis por aquí)